Red de Varamientos de Yucatan

Varamientos

Los varamientos son situaciones en las que un animal marino no puede regresar al mar o valerse por sí mismo. Esto incluye a animales heridos, enfermos, desorientados, huérfanos o víctimas de interacción humana directa o indirecta como enmallamientos en redes o aparejos de pesca, golpes con embarcaciones, cortes con propelas (hélices) de motor, arponeos o capturas.

Los varamientos se clasifican de distintas formas según su naturaleza:
  • Número de animales: Cuando se trata de un solo animal, o de una madre con su cría, se considera como un varamiento individual. Por el contrario, cuando se trata de más de un animal (excepto el caso de una madre con su cría), se considera como un varamiento masivo, siempre y cuando se de en la misma zona, al mismo tiempo y sean todos los organismos de la misma especie. Aquí es importante diferenciar un varamiento masivo de un evento de mortandad masiva, en el cual están involucradas más de una especie y/o los animales pueden no aparecer en la misma zona ni al mismo tiempo, pero sí dentro de un período de tiempo relativamente corto.

    Varamiento de orca falsa en El Cuyo, Yucatán (C)

  • Por su condición: Aquí la división es sencilla: vivos, muertos y mixto (cuando hay tanto animales vivos como muertos). Sin importar la condición, es importante estudiar el caso para poder determinar la causa del varamiento. Toda información que podamos obtener será de suma importancia para mejorar las posibilidades de supervivencia de futuros animales varados. Por otra parte, cuando se trata de animales vivos, no es recomendable devolverlos al mar sin antes estar seguros de que sobrevivirá sin ayuda, ya que no sólo puede morir unas horas más tarde o ser llevado por el oleaje a otra zona donde seguramente no será visto y no podrá recibir la ayuda necesaria, sino que además, puede constituir un riesgo para sus congéneres en caso de estar infectado por alguna enfermedad. Por otra parte, los animales muertos requieren ser analizados para detectar la causa de muerte y evitar que los animales que aún viven puedan ser afectados en el futuro.
  • Por su estado de conservación: Aunque nosotros no usamos esta categoría como un criterio de clasificación, sí necesitamos conocerla para saber de qué manera vamos a actuar durante nuestra intervención. Para eso, usamos la siguiente codificiación:
    • Código 0: Animales vivos
    • Código 1: Animales muertos sin presentar señales de descomposición. Por lo general es el caso de animales que fallecen durante la atención del varamiento o que encallan a tan sólo unas pocas horas de haber fallecido en el mar.
    • Código 2: Animales que presentan los primeros signos de descomposición, que generalmente son una ligera hinchazón en el vientre y la opacidad de los ojos.
    • Código 3: Animales en descomposición. Presentan gran hinchazón, la lengua y los ojos están de fuera y se observa sangre en los orificios. La piel empieza a perderse o se ha perdido en gran parte y se observa la grasa en la superficie del cuerpo.
    • Código 4: Animales en descomposición avanzada. La piel se ha perdido casi en su totalidad y puede haber exposición de vísceras por la acumulación interna de gases de descomposición, así como huellas de la acción de organismos carroñeros.
    • Código 5: Restos de animales: El proceso de descomposición casi ha terminado o ya terminó. Se trata principalmente de huesos con algo de tejido aún pegado a ellos pero que se desprende con facilidad o bien, animales “momificados”, que se muestran casi completos y deshidratados por la exposición prolongada al sol.

Dependiendo del tipo de varamientos, las acciones de respuesta serán diferentes, ya que requieren personal y equipo distintos. Un varamiento masivo requerirá más personal y equipo que un varamiento individual, mientras que un varamiento vivo requerirá personal y equipo distinto a un varamiento muerto, ya que posiblemente el animal necesite ser trasladado para ser rehabilitado mientras que el animal muerto requerirá una necropsia en vez de atención médica.