Red de Varamientos de Yucatan

Nuestra Historia

Delfín moteado en aguas yucatecas (C) D. Antochiw

La REVAY surge en 1996 en la ciudad de Mérida, Yucatán, como una iniciativa de estudiantes de licenciatura en Biología y Maestría en Biología Marina ante un varamiento de una cría de delfín ocurrido en Sisal, Yucatán que evidenció la necesidad de contar, como un estado costero, con un protocolo de atención a este tipo de eventos. Esta primera agrupación se dio a la tarea de reunir toda la información existente sobre los mamíferos marinos del estado, encontrándose con que no había registro de trabajos previos y que poca gente sabía sobre la existencia de estos organismos en la zona.

En 1997, un elemento de este primer grupo decide realizar su investigación de tesis realizando un registro de los varamientos ocurridos en el estado y de los cuales se guardaba registro ya sea en la memoria del pueblo, en notas publicadas en los periódicos locales o bien en archivos de las dependencias ambientales del gobierno. Su trabajo da como resultado el primer registro de varamientos de mamíferos marinos ocurridos en el Estado de Yucatán, México, y deja en evidencia la necesidad de la creación de un grupo de atención a varamientos.

En 1998, la Red de Varamientos de Yucatán AC (REVAY) es legalmente constituída como una asociación científica sin fines de lucro. Sus fundadores conforman el primer grupo científico de atención a varamientos en Yucatán, siendo todos biólogos de profesión y estando capacitados para la atención y registro de mamíferos marinos varados. Son ellos quienes se dedican además a entrenar nuevos voluntarios para optimizar esfuerzos y difundir el trabajo de la REVAY.

En 1999, la REVAY organiza el primer curso regional de entrenamiento para grupos de atención a varamientos, al cual asisten representantes de Quintana Roo, Tabasco y Veracruz. En esa ocasión no hubieron representantes de Campeche ni de Tamaulipas. Quintana Roo contaba ya en ese entonces, habiendo iniciado en 1998, con una red de varamientos, Tabasco estaba conformando la suya y Veracruz contaba con un grupo de instituciones trabajando en conjunto para la atención y estudio de varamientos en su zona.

En el año 2000, la importancia del trabajo de la REVAY es puesta a prueba con la atención de dos varamientos masivos de  orca falsa (Pseudorca crassidens) varados en la bahía de Campeche y alrededores de la Isla de Jaina, y el segundo en la localidad de El Cuyo, que forma parte de la Reserva de la Biósfera de Ría Lagartos. La REVAY prestó asesoría a las autoridades ambientales de Campeche para la atención del evento e incluso llevó a cabo una necropsia para enseñar la técnica al personal de las dependencias involucradas en la atención del evento. Días más tarde, en Yucatán, la REVAY fue responsable de coordinar las actividades de rescate de los ejemplares aún vivos varados en el El Cuyo, realizar las necropsias de los individuos fallecidos y coordinar la disposición de los restos en colaboración el el Ejército Mexicano, la Secretaría de Maria, el personal de la CONANP en el área y de la SEMARNAT y la PROFEPA. En este segundo evento se registraron más de 125 ejemplares varados el mismo día.

El 2002 marcó el inicio de nuestros trabajos de observación de mamíferos marinos en su medio, mismos que realizamos a bordo de buques de investigación oceanográfica de la Secretaría de Marina – Armada de México. Realizamos una campaña oceanográfica en 2002, dos en 2003 y tres en 2004, a bordo de los buques BI-02 Antares y BI-04 Onjuku. Estas campañas sirvieron para realizar una lista de presencia y ausencia de especies de mamíferos marinos e identificar las zonas de mayor abundancia en la zona norte de la Plataforma de Yucatán.

El año 2005 marcó el fin de una época y obligó a la REVAY a tomar un descanso. La falta de voluntarios y la escasez de apoyos nos obligaron a suspender todos nuestros proyectos de investigación, aunque seguimos proporcionando apoyo a animales varados en el Estado de Yucatán. Los reportes de varamiento fueron disminuyendo gradualmente, pues debido a las dificultades financieras, ya no nos era posible seguir viajando a las comunidades costeras para continuar con nuestro programa de difusión. Finalmente, la REVAY fue olvidada por las comunidades costeras.

Sin embargo, aprovechamos ese descanso obligatorio para renovarnos y finalmente 2011 ha sido el año del cambio para la REVAY. Una nueva inyección de voluntarios trajo nuevos ánimos, nuevas ideas y nuevos proyectos. Y aquí seguimos, listos y al pie del cañón para continuar con la labor que iniciamos hace ya 15 años como estudiantes y 13 como asociación civil: la de contribuir al conocimiento y la conservación de los mamíferos marinos de Yucatán en beneficio de la salud de su costa. Estamos entrenando nuevos voluntarios, estamos preparando nuevos proyectos de investigación y estamos integrándonos a distintos grupos de acción y respuesta en pro del ambiente costero y marino de Yucatán. ¡Seguimos vivos y seguimos adelante!